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| Gráficos | 7 | General 9 |
|---|---|---|
| Sonido | 10 | |
| Adicción | 10 | |
| Lo mejor | Música. | |
| Lo peor | A la larga, monótono. | |

El juego que nos ocupa hoy es para muchos el mejor mata mata de correcalles creado jamás, por encima de mitos como 'Double Dragon' o 'Final Fight'. Ahora intentaré explicar el porqué. Este juego salió en todo el mundo para nuestras queridas Megadrive allá por el año 1992 de la mano del Team Shinobi (AM7) de Sega. En Japón se le conoce como 'Bare Knucke II' y, como su nombre dice, es el segundo de una trilogía y el más exitoso de los tres. Se editó también para Game Gear y Master System e incluso se versionó en un GD para Dreamcast.
Este género de juegos era muy popular en aquellos años y todas las consolas tenían sus estandartes. Hoy parece que la fiebre por los 'Streets Brawls' vuelve con 'Urban Reign' o 'Final Fight Streetwise'. Ya veremos cómo sale la cosa. Pero vayamos a esta joyita del entretenimiento lúdico que nos ocupa. ¿Por qué es tan especial este juego?
Tenía un muy buen guión; Tras el final del Sindicato en la primera parte y la 'muerte' de Mr X. (el malo malísimo) los agentes de la policía Axel, Blaze y Adam, sus protas, hacen sus vidas. Axel como guardaespaldas, Blaze como profesora de danza y Adam se retira al campo con su hermanito Skate. Pero un año después de aquello Mr X vuelve y rapta a Adam, lo que obliga a Skate, Axel, Blaze y Max, un amigo de trabajo de Axel, a luchar a lo largo de 8 niveles para rescatar a Adam. Esta vez es algo personal, nada de misiones de la policía ahora en manos del Sindicato.
El juego en sí consiste en avanzar por las calles infestadas de punks, macarras, cachas y demás individuos y patearles la cara con nuestras artes y magias a lo 'Street Fighter'. Por primera vez podíamos hacer llaves de diferente manera, varios golpes por personaje, combinaciones de botones para hacer golpes más contundentes (algo vetado antes a los juegos de lucha) e incluso magias.
Los gráficos eran muy buenos y los personajes grandes y bien animados, así como las enemigos y jefes finales. Calles, interiores de edificios, playas, junglas, estadios, ascensores, todo un repertorio de buen hacer y trabajo artístico por parte del Team Ninja. Un 9 para la época.
Mención aparte merece la BSO, de la mano del mítico maestro compositor de la era 16 bits Yuzo Koshiro, que nos regaló la mejor banda sonora de la historia de Megadrive. Aún hoy resuenan su músicas en mis oídos. De Óscar la música de la fase final y de obligada escucha por parte de un buen aficionado a la música de videojuegos. Un 10, del tirón.
La adicción era grande y mas si jugabas con un amigo. Dar zurras a diestro y siniestro podía parecer monótono, pero con la gran variedad de golpes que traía podías pasar la tarde jugando. Y digo la tarde porque era un juego maratoniano, que eso de grabar partidita y seguir otro día era cosa sólo de los RPG´s. A los menos expertos podía cansarles.
Lo mejor sin duda es su m úsica y lo peor su (a la larga) monotonía. Aunque merece la pena llegar al final si eres un verdadero jugón.
Sin duda, es mi correcalles favorito y uno de los tres mejores juegos de Megadrive. La nostalgia me inunda. Si no lo tenéis, id a por él a cualquier tienda de segunda mano o jugarlo como sea, no os arrepentiréis, ¡palabra de marcianito!
Meribia
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